domingo, 9 de marzo de 2008

Soy de allá, estoy aquí y quisiera regresar

Èste es un trabajo que realicè el semestre pasado, es una historia de vida de una mujer que sale adelante a pesar de las travas que le pone la vida. Como es un poco larga, la fragmentarè en capìtulos, aquì està la primera parte de la serie.

Soy de allá, estoy aquí y quisiera regresar.

Un 24 de febrero, día muy patriótico del año 1969 en la cuidad de Agua Prieta nace María Guadalupe Gámez Rendón, segunda de tres hijas de Mónica Rendón y Jesús Gámez pareja trabajadora que vivían en una ranchería localizada en la carretera Nacozari-Esqueda.

Mi pueblo querido, mi hogar (allá).

Lupita Gámez, como mejor la conocen, recuerda haber vivido en el rancho “la Pera” desde que tenía uso de razón, “Mi mamá temprano nos daba desayuno por que se tenía que ir a ordeñar a las vacas, siempre las seguían los perros y los gatos, eran 40 vacas las que ordeñaba diario, cuando no estaba mi papá, por que el a veces se iba a la milpa a regar.”
La menor Verónica Ramona y Lupita, diario tenían que caminar 10 kilómetros para llegar a la escuela que se encontraba en Turicachi el pueblo mas cercano a su casa, “todos los días caminábamos hasta allá junto con mi mamá, por la tarde nos regresábamos solas y mi mamá nos encontraba antes de llegar.”
“Me acuerdo estaba la carretera, aun lado estaban las vías del tren y le seguía el arroyo siempre iban paralelos y como yo era muy miedosa, nos íbamos por la carretera, escuchaba un carro y le decía a la Vero ¡Vámonos por las vías! escuchaba el tren ¡Vámonos por el arroyo! Oía un caballo ¡Vámonos por la carretera! Así me la llevaba todo el camino, pero a mi hermanita no le daba miedo era mas chica que yo y ella confiaba en que yo la cuidaba”
La mayor de sus hermanas estaba en la secundaria, el dolor de cabeza de sus papás, casi todos los días se escapaba para ir a ver al novio, y para que no fuera descubierta se llevaba a su tapadera, la más centrada de las tres Lupita.
“Yo me preocupaba mucho cuando me llevaba, eso si nunca quería ir, pero como era mayor que yo 6 años le tenía miedo, recuerdo que una vez, yo tenia 10 años, le robó el caballo a uno de los vaqueros que trabajaban en el rancho se trepó a él y me dijo: Lupe, ¡Súbete!; yo le conteste que no quería que no sabia andar a caballo, y ella me dijo: no súbete y vámonos”.
“Era tal el miedo que sentía por ella que me subí, y ahí vamos a otro rancho a ver a su novio; se iba por la carretera y yo votaba mucho, esa vez nos encontramos a Rubén García, amigo de mi papá un señor mayor que iba a visitarnos, y le dice a mi hermana: como eres ocurrente esa chamaca se te va a caer, que no ves que el caballo se puede resbalar por el pavimento y las puede tirar, bájate de la carretera.
Pues mi hermana se bajó, pero nada más se alejó el carro se volvió a subir, no habían pasado ni 15 minutos de eso cuando yo empecé a resbalarme y le digo a la Loren ¡me estoy cayendo! Y me responde ¡tu nomás agárrate bien! pues con los brincos que llevaba solo sentí que me fui de lado y caí”.
“No recuerdo que paso, pero cuando desperté, estaba en mi cama y todos alrededor de mi, mi mamá estaba llorando, asustada, por que no despertaba, dice mi papá que fueron como dos horas las que había estado inconsciente por el golpe en la cabeza; estaba toda raspada y desde entonces el dedo anular de la mano izquierda me quedo chueco.
“A mi hermana la habían castigado en su cuarto y no la volví a ver en todo el día, de hecho días después seguía enojada conmigo pues según ella yo tenía la culpa”
Una niña muy inteligente, terminó la primaria y con muy buen promedio 9.8 nunca fue un suplicio para sus papás, de las tres la consentida para su papá, tal vez por ser la mas madura, en cierto modo fungía casi como la hermana mayor.
”En las noches odiaba que la Loren dejara el bacín fuera de la cama (en ese tiempo se usaba mucho el bacín y mas en los ranchos) por que siempre que me levantaba metía el pie en el bacín, eso era de diario, parecía que lo hacia apropósito. Muchas veces nos quitaba la cama matrimonial, como ella era la mayor ella tenía su cama individual y nosotras no le podíamos decir nada por que se enojaba. Pero igual era muy feliz”.

1 comentario:

ÿåÐî®ã dijo...

Hola amiga!!
Me gusto tu blog, tienes buenas notas.
La historia que subiste a lo último, capto mi atención
Rápidamente esta muy interesante.
Pero si te falta subir algunos trabajos realizados en clase
de prácticas, también si puedes agrégale imágenes a las notas
para que sean mas atractivas para el lector, eso estaría bien.
Nos estamos viendo compañera, adios.