Esta es la tercera parte de la historia de vida de María Gpe. Gámez Rendón.
Nadie conocido (aquí)
Tomaron la carretera hasta llegar a Santa Rosalía, donde vivía la familia de él. Ahí decidirían que hacer, tiempo después queda embarazada, ¿Qué harían ahora? Su padre decidió ir a buscarla.
“Al llegar mi papá a la casa de mis suegros, no pude contener el llanto y me lancé sobre él, lo extrañaba mucho, nunca me había separado de mi familia, Sergio no quería ni salir del baño, temeroso de enfrentar los cuestionamientos de mi padre.
Mi suegra mando por él para que hablaran, platicaron toda la noche hasta que decidí interrumpir para decirle que estaba embarazado y me quedaría con el, mi padre solo respondió que si era mi decisión el estar con el que lo hiciera y que pensara muy bien las cosas que no me dejara llevar”.
Extrañaba demasiado el poder visitar a sus amigos no conocía a nadie en aquel lugar, ansiaba poder regresar pero no se atrevía decirle a su esposo, nunca pensó casarse en ese momento, solo quería seguirlo a donde él fuera, pasaron los meses, es trasladada a Hermosillo para dar luz a una niña a la que llamaría Mónica Alejandra en honor a su mamá.
“Estaba muy asustada porque apenas tenía 15años cuando tuve a la Alex, poco tiempo después me embaracé de nuevo, ahora si, ¿Cómo le iba a hacer, yo quería regresar pero no podía y apenas me hacía a la idea de ser mamá? Sergio era muy cariñoso conmigo, lo quería demasiado, nunca pensé en separarme de él.
Antes de que naciera mi bebé, nos mudamos a Hermosillo a una casa que era de sus papás, solo tenía de compañía a una de sus hermanas.
Me comunicaba poco con mi familia, la Loren se había ido de la casa a vivir a los Estados Unidos con su novio, no sabía mas de ella y mi otra hermana Vero estaba con mi mamá, sufriendo porque mi padre se había casado con la mejor amiga de mi madre”.
Todo era caos en la vida de Lupita, además de todo Sergio no encontraba trabajo, claro como solo había estudiado hasta tercero de primaria no tenía muchas oportunidades, hasta que empezó a ayudarle a un mecánico, ella parió a su segunda hija Luisana Rosalía.
Hasta ese momento la familia de Lupita no conocían a sus hijas, algo que tanto anhelaba era regresar, que sus hijas se criaran ahí, no les iba bien en donde estaban, se sentía insegura, pero feliz por que su marido siempre la apoyaba.
jueves, 17 de abril de 2008
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